Cuando en una tarde vemos nuestra luna, cerca al horizonte como una sonrisa luego de ocultarse el Sol, decimos que es una luna creciente. Es decir, a medida que pasan lo días la Luna se irá alejando del Sol y aumentando su parte iluminada. Empiezan lo que llamamos las fases lunares.

Estos primeros días de Luna creciente son muy interesantes por que además de su fino y luminoso creciente, veremos que la zona no iluminada del circulo lunar, que no recibe la luz directa del Sol y por lo tanto debería aparecer negra, en realidad puede verse como con un resplandor fantasmal llamado luz cenicienta. ¿De donde viene ese resplandor? Fue la pregunta de muchos pensadores por mucho tiempo. Este fenómeno, comentado por observadores de todos los tiempos, fue explicado por Leonardo da Vinci. Al pensar que la parte iluminada de la Tierra en el espacio es opuesta, a la fase que presenta la Luna en el cielo terrestre. Así, cuando en la Tierra ven Luna llena, desde la Luna veríamos Tierra nueva; cuando tenemos Luna nueva, los observadores lunares, si los hubiera, verán una espléndida Tierra llena.

Es decir, la Tierra no tiene luz propia, pero así como la Luna refleja la luz del Sol hacia la Tierra, la Tierra también refleja la luz del Sol hacia la Luna. Entonces, es ésa la luz que hace brillar pálidamente las partes oscuras de su disco. La luz cenicienta permite incluso distinguir con toda facilidad, los mares, cráteres y otros detalles de la zona oscura de la Luna.

ACTIVIDAD de OBSERVACIÓN

Hay dos momentos del día, durante el recorrido de la luna alrededor de la Tierra, en que podemos observar la luz cenicienta.   Averigua cuales son. Aquí te dejo unos dibujos de esos momentos, identificalos. Y disfrútalos con tus propios ojos.