Durante el segundo semestre del año uno de los objetos celestes que más llama la atención iniciando la noche. Es una gran banda nebulosa que domina el cielo estrellado. La Vía Láctea. Sí, la galaxia en la cual habitamos y que a 30.000 años luz de su centro podemos contemplar estas noches.

via lactea

Su observación esta condicionada a estar alejados de la contaminación lumínica, es decir, de las grandes ciudades o fuentes de luz artificial. O lugares donde podamos apagar estas luces y deleitarnos con el cielo estrellado.

A simple vista podemos observar un manto nuboso que no se mueve y que atraviesa el cielo más o menos de norte a sur. Para localizar el centro de nuestra galaxia miramos al sur y trataremos de identificar la constelación del Escorpión, que por su forma muy parecida a su nombre, no es difícil de hallar.

vía láctea
Identifique la constelación del Escorpión

Cerca de su aguijón podremos observar que la nube se vuelve más brillante, en esa dirección esta el centro de nuestra galaxia. Mirando detenidamente observaremos varias agrupaciones de estrellas, cúmulos estelares. Si dirigimos unos binoculares o un telescopio veremos innumerables estrellas.

Junto al Escorpión, también cerca al aguijón, podremos identificar otra constelación, Sagitario. Conocida como la tetera por el asterismo (figura) que esta representa.

Trate de identificarla en las imágenes anteriores.

Así decimos entonces, que entre la cola del Escorpión y la tetera de Sagitario miramos hacia el centro de nuestra Galaxia.

Así que solo queda salir y disfrutar de nuestra galaxia.

via